miércoles, 11 de enero de 2012

¡Somos unas santas!

No es por nada chicas pero somos unas santas, pondremos algunos ejemplos de cuando queremos matar a nuestros maridos.
1-   Cuando vamos al baño en la noche medio adormiladas y al señorito se le olvidó bajar la taza del baño, si no somos hábiles, nos vamos por el escusado; te dan ganas de ahorcarlo.
2-   Qué tal cuando dicen:
-Mi amor ya voy, en 10 minutos estoy por ti.
Ahí está uno de tarada esperando ya casi en la puerta y el hijo de su ….. apenas está saliendo de la oficina ubicada en Polanco y tu vives en Coyoacán. ¿Cómo va a tardar 10 minutos de Polanco a Coyoacán? Ni que fuera en el batimóvil; cuando llega obviamente una hora y media después lo quieres matar.
3-   Subes las escaleras y de repente pisas unos tenis, no te rompes la pata porque repito somos hábiles, entre la taza del baño y los malabarismos para saltar los tenis nos volvemos como la mujer elástico
Entonces gritas:
-¿Se te olvidaron tus tenis en la escalera? Sería mejor que los guardaras en el closet para que no me vaya a romper una pata.
El dice:
-Mi amor no es pa tanto es que venía acalorado
Este es otro de los momentos que lo queremos matar.
-Vienes acalorado no manco, lleva tus tenis al closet.
4-   Cuando vas al súper y él muy amablemente te acompaña, no has empezado ni siquiera a comprar nada cuando te dice:
-¿Ya nos vamos, llevamos aquí 10 minutos, qué tanto necesitas?
Pa que chingaos nos acompañan si a los 10 minutos ya se aburrieron, tal vez sería bueno llevarles un PSP o DS para que jueguen como niños pequeños. No cabe duda, somos unas santas
5-   Vas en el coche y na más por no dejar dices:
-¿Cariño traes la pañalera que te pedí que bajaras?
Contestación:
-¿A miiiiiii?
-Si cariño a ti ni modo que a la bebe de 5 meses que tenemos.
Entonces dice:
-Híjole se me olvidó
Regresamos al momento de que lo quieres ahorcar pero como también lo amas pues ni pedo a regresarse a la casa por la pañalera.

6-   Quieren ser lindos y nos hacen el desayuno una vez en la vida (se agradece su intención), cuando entras a la cocina porque él dice:

-Ya ésta el desayuno, baja te va a encantar lo que preparé

Ves la cocina como si hubieran entrado 5 vacas, 3 burros, 8 perros, 25 gallinas, 20 patos y 50 mapaches porque todo está tirado, la cocina entera es un caos él solamente cocinó 2 quesadillas, no entiendo porque está la cocina peor que la casa de los 7 enanitos. Aquí lo quieres matar pero por lo menos su intención era buena, así que dices:

-Gracias te quedaron buenísimas las quesadillas.

Desayunan y él se va es decir, tú tienes que recoger todo el mierdero y por desgracia no somos blanca nieves para chiflarle a los animalitos del bosque para que te  ayuden por lo cual todo te toca a ti, agradecemos su intención pero mejor no ayuden porque sino cuando lavamos el chiquero queremos ahogarlos nuevamente.

7-   Salir de viaje, es complicado y más si tienes hijos, haces las maletas tuyas y de los hijos, te levantas temprano te bañas, levantas a los niños los ayudas a vestirse tienes la hora pegada al culo porque el avión te deja, dejas instrucciones para que tu casa siga funcionando aunque no estés, se escucha la voz del niño decir:

-Mamá donde esta mi ipad, no lo encuentro también me falta mi black berry la deje aquí
Subes corriendo para ver donde carajos lo dejó cuando estas buscando el ipad y el celular del chamaco se escucha la voz de la otra hija:
¿Mamá y mi playera roja la que uso con mis shorts blancos?
Gritas:
No sé, pregúntale a Rosita
Rosita dice:
-Señora entonces que le digo al jardinero ¿Qué venga cuando? ¿Qué día entonces me voy a mi pueblo? ¿Qué le digo al señor del gas, que pase el lunes? ¿Oiga paso con el cerrajero, ayer no vino y no cierra bien la puerta……?
Bueno cuando ya te vas a medio arreglar se escucha la voz del señorito decir:
-Es muy tarde.  ¿Ya nos vamos?? No sé porque te tardas tanto si ya todo estaba listo.
Puta, aquí si lo quieres doblemente ahogar, el señor sólo se bañó y se vistió no resolvió nada del ipad, celular, playera roja, cerrajero, jardinero, Rosita vacaciones, Señor del gas etc.

Como estos detallitos hay miles pero ¿Qué haríamos sin ellos aunque a veces tengamos ganas de matarlos?  La verdad es que son lindos, claro serían mas lindos si ayudaran un poco, pero sería pedirle peras al olmo, claro con paciencia podemos modificar algunas cositas para que en lugar de quererlos ahogar 100 veces al día sean 99.

¡ARRIBA LAS MUJERES!

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