Quiero hacer un blog para mujeres quienes algunas veces nos hemos equivocado, hemos tenido logros, aciertos, desaciertos. Simplemente para decir cosas que queramos pues en muchas ocasiones nos quedamos calladas por el miedo al “qué dirían” o porque seguimos siendo presas del machismo. Hay tantas cosas que le platicamos a nuestra mejor amiga y eso es lo que me gustaría compartir.
El primer artículo va dedicado a nuestra juventud quiero contar la historia de mi primer novio porque nada como recordar lo maravilloso que era tener 12 años. Aun recuerdo el timbrar de la campana, bajé corriendo las escaleras para alcanzar lugar en las retas del voleibol, ese día baje tan rápido que alcancé lugar desde el principio y en el equipo de Alberto, nada más y nada menos que en el mejor equipo. Yo no era tan buena pero Alberto me apreciaba y me dejaba jugar con él. Por fin se puso de acuerdo el otro equipo y arrancó el partido, íbamos a la mitad y llego Luciano, un amigo a quien no conocía muy bien pero que habíamos coincidido en algunos deportes, me dijo:
-Oye ¿Puedes venir tantito? es muy importante.
Para mí no existía nada más importante que estar jugando voleibol a la hora del recreo pero le vi la cara, tan serio que me preocupe, aunque no era mi amigo no podía dejar a un compañero con esa cara de seriedad, entonces grité:
-Guárdenme el lugar voy en chinga al baño
Caminé al lado de Luciano tan seria como pude, pero cuando ya íbamos llegando casi a la cafetería me dijo:
-Espérame tantito.
Realmente me preocupé pues se fue corriendo atrás de una jardinera; a lo lejos alcancé a ver que hablaba con alguien, cuando me di cuenta el chico con quien hablaba era Víctor el niño que más me gustaba, pero como ambos éramos tan tímidos pues no nos hablábamos. ¡Qué tetos! ahora después de más de 20 años me da tanta risa, pero sigamos; veía que Víctor y Luciano cuchichiaban algo y yo ahí parada como niña regañada y sin moverme ni un paso, entonces vi que los caballeros muy serios se acercaban hacia mí, Víctor se agarró de valor dio un paso adelante y dijo con voz solemne:
-¿Quieres ser mi novia?
Creo que vio mi cara y pensó:
-¡Ésta se quedó en shock, seguro no quiere ser mi novia y yo aquí haciendo el papelón de mi vida!
-Dije sí, sí claro
Me gustaría decirles que me hice del rogar pero no fue así porque me dio muchísima alegría; entonces Víctor muy serio me dijo, te traje un sándwich yo lo tomé y de paso él me rosó la mano muy tiernamente.
Por desgracia tocó la campana y solo pude decir:
-Nos vemos al rato, le sonreí y seguro de nervios sonreí como nerd.
Todavía faltaba la mitad del día y para mí eran como miles de años para ver a mi novio. ¡Quién diría vería a mi novio y qué novio, Víctor! No puedo acordarme qué clases tuve pues solo podía pensar en mi novio, en mi primer amor serio. Por fin tocó la campana de salida, agarré mi mochila en chinga y cuando salí ya estaba él paradito muy serio y me dijo “Te acompaño al camión” yo me venía en camión pues el colegio Madrid estaba muy lejos de Coyoacán, le dije:
-¡Qué lindo (seguro me puse como tomate) muchas gracias!
Teníamos que cruzar todo el colegio, yo temblaba entre que no lo creía y entre que mis amigas me gritaban:
-uyyyy
Llegamos por fin al camión y muy tierno me dijo:
-Nos vemos mañana
Cuando ya me iba a subir al camión oí un susurro a lo lejos, me regrese rapidísimo y le dije:
-No te oí ¿Qué me dijiste?
-Que si me das tu teléfono
Se lo di, él no tenia donde apuntarlo y lo escribió en su mano. Todo el camino hasta mi casa pensaba:
-Y si se le borra, ya no me llamará.
Llegué a casa muy contenta, comí como todos los días con mis papas y mi hermana, mi papá dijo ¿Qué tal la escuela, como les fue?:
-A mi muy bien, dije sin pensarlo
-¡Qué bueno que te fue tan bien¡ ¿Ganaste en el volei?
-No, eso ya no es tan importante, ahora lo importante es que tengo novio, se llama Víctor.
-¡Que novio ni que nada dijo mi Papá!
A las 17 horas sonó el teléfono yo ni me paré a contestar pues pensé que a Víctor se le había borrado el tel y ¡Cuál fue mi sorpresa que escuché la voz de mi Papá!:
-Marisa, te habla un tal Víctor.
Me enojó muchísimo que mi papá dijera un tal Víctor porque hacía apenas unas horas que le había dicho que Víctor era mi novio y él aun sabiendo lo importante que era Víctor para mí dijo:
-Un TAL Víctor
Pasaron los días, estaba conflictuada pues a mí me gustaba el voleibol pero ante Víctor con sus ojos azules y aquella sonrisa tan tierna era difícil pensar en el voleibol. Aunque no lo crean duré dos años y medio con mi primer novio, la formalidad era tal que me invitaron sus papás a una comida familiar y él me presentaba como su novia. Nos hacíamos cartas hacíamos concursos para ver quién hacia la carta más larga, cuando íbamos al auditorio como íbamos en salones diferentes pues nos sentaban alejados y no dejábamos de vernos y saludarnos aunque fuera de lejos, íbamos a las fiestas y a él no le gusto jamás bailar, pero a mí me encantaba, las primeras fiestas yo como toda una novia seria que era pues no bailaba hasta que como buen novio se dio cuenta que a mí se me movían los pies en cuanto empezaba la música entonces él dijo:
-¿Quieres bailar?
Me pareció como si me hubiera pedido matrimonio pues si era capaz de hacer ese esfuerzo por mí, es que realmente me quería. Llevábamos el noviazgo perfecto un día fue capaz de agarrar un pesero para ir a verme, cuando le preguntó a unos chavos que donde era la calle de Ayuntamiento éstos le dijeron:
-Por aquí vete y llegas más rápido
¡Se metió a un callejón y los muy malos le quitaron sus tenis, los nuevos, los que me iba a presumir cuando llegó a mi casa llegó sin tenis, pero eso sí, llegó con una carita! Yo me imaginé que no le importaba que le hubieran quitado sus tenis que por ellos no lucharía pero que la carta la defendería con su vida. Entonces mis papás se fueron al súper, estábamos haciendo la tarea cuando de repente vi que sus ojos azules se acercaban a mi cara y pensé:
-¡Me va a besar!
Y así fue, me dio un beso un beso tan tierno que les puedo decir eso fue hace más de 20 años. Quiero aclarar que no esperó 2 años y medio para besarme, eso si que hubiera sido una tragedia más fea que la de Romeo y Julieta, el solo espero un mes o dos para besar a su novia, la más formal la oficial ante la familia.
Esto es amor así que como todo amor al final duele, un día por algún motivo me dejó de hablar y yo pues también le dejé de hablar; solo cuando íbamos al auditorio de reojo veía que él me estaba mirando pero nada más se quedaba en eso en mirarme y mirarlo, en contemplarlo cuando íbamos a los partidos de fut. Obviamente estaba hecha pedazos le decía a mi amiga:
-Nunca volveré a amar como lo amé, era tan lindo era el hombre perfecto.
Lloraba cada vez que oía “con todos menos conmigo” de timbiriche y cuando lo veía en las fiestas platicar con otra me entraban unos celos espantosos y decía:
-Nunca volveré a sentir estos celos, me quedaré soltera siempre
Ahora después de 20 años me río de lo dramática que era, solo tenía 12 años pero pensaba que era el hombre de mi vida. Nada como el primer amor, desde ahí tienes que entender que el amar es alegría pero también dolor.
¡ARRIBA LAS MUJERES!