jueves, 19 de enero de 2012

Escudarse atrás de una botella…COBARDÍA


Resulta duro ver cuántas cosas destruye el consumo en demasía del alcohol, a veces me cuesta entender por qué los y las chavas beben tanto, tal vez piensan que a ellos no les pasará nada, que ir borracho a 120 kilómetros por hora sobre periférico es algo divertido y que ellos son “superman” que el mundo se las pela.  Si hacemos un recuento: ¿Cuánta gente no ha muerto de esta manera? Es más les parece gracioso ir esquivando los alcoholímetros y los anuncian por twitter:
         -Cuidado alcoholímetro en Félix Cuevas esquina Patricio Sanz.
La gente que manda esto seguro es porque ellos también beben y quieren ser solidarios con sus amigos los pedotes, me pregunto: ¿Por qué no son solidarios con los otros coches que llevan a su familia porque un estúpido borracho tiene que chocar contra un vehículo donde van los papas con sus hijos y hacer que pierda la vida uno o varios de ellos?
Además el alcohol daña el cerebro, destruye neuronas, altera las facultades de la mente, el hígado se hincha, sufre el corazón, se produce úlcera, desencadena cirrosis, altera el sistema nervioso y sobre todo te hace actuar como un pendejo.
También el alcohol destruye familias:  ¡Cuántos matrimonios no se terminan porque uno de ellos bebe en exceso, no necesariamente tiene que ser alcohólico sino que cada vez que salen tiene que salir ahogado y eso va fracturando la relación!  Y cuando hay hijos de por medio es terrible el daño que se les causa a los pequeños, es un trauma duro de pasar. Cuando uno de los hijos es bebedor compulsivo o alcohólico los padres sufren muchísimo, debe ser terrible tener un hijo con este problema y por más que uno desee ayudarlo si él no quiere, no habrá poder humano que le pueda ayudar.
¿Y qué me dicen de las actitudes de los borrachos? Cuando la persona está alcoholizado comete actos inmaduros, estúpidos, se vuelve violento, dice cosas que no diría sobrio porque no tiene el valor de hacerlo, engañan a su pareja por hacerse los interesantes y luego se escudan en el “Perdón es que estaba borracho no sabía lo que hacía”.
Esa frase es la más cobarde que he escuchado en mi vida, entonces yo mañana puedo descuartizar a alguien o acostarme con 15 hombres en una noche y luego con decir:
         -“Perdón es que estaba borracha no sabía lo que hacía”
¡Qué fácil, hacemos una pendejada estando atrás de una botella de tequila y pensamos que nos tienen que disculpar de las estupideces que hacemos porque estábamos borrachos!
También beber es de “gente bien” o de “gente divertida”, el que vaya al antro y no bebe es un pobre “looser”, creo que la gente se confunde pero la sociedad así lo ve. No sé qué pasa por qué no somos capaces de ver el daño tan terrible que causa el alcohol a nuestras familias, a nuestras parejas y sobre todo a nosotros mismos. La gente bebe para ser bien visto con los cuates, para sentirse grande y realmente son unos inmaduros que no tienen las agallas de decir:
         -¡No quiero beber!
Debemos de hacer un recuento de todo el daño que causa el beber en exceso, podemos perder todo, absolutamente todo, los chavos no lo creen así y piensan que a ellos nunca les pasara nada; sin embargo, les pasa y más veces de lo que creen.
Nadie toma conciencia que es una droga devastadora, destruye familias, amistades, matrimonios, te deja solo, daña la salud,  por personas que beben demasiado está llenas cárceles, hospitales y morgues. Los chavos no se dan cuenta que el punto o la línea divisoria entre el bebedor de fin de semana y el alcohólico, es incierto y se cruza en cualquier momento.
Como madres tenemos que estar pendientes de esta situación y darles a nuestros hijos las herramientas necesarias para que sepan decir:
         -¡NO!
¡ARRIBA LAS MUJERES!

No hay comentarios:

Publicar un comentario